CÓMO MEJORAR LA ADHERENCIA A TU DIETA SIN SUFRIR

¿Empiezas dietas y abandonas a mitad de camino? ¿Te cuesta seguir las pautas marcadas?

Qué frecuente es este dilema.

Decides iniciar una dieta, sabes perfectamente cómo “deberías” hacerlo, qué comer y qué no. Las primeras semanas estás muy motivada. La tercera resistes… pero a partir de la cuarta…¡uf¡ Te das cuenta de que está costando máaaas de la cuenta y echas de menos un montón de cosas que te “han prohibido” o has decidido “prohibirte”.

Bueno, pues hoy quiero echarte una manilla con unos cuantos trucos para hacer el camino un poco más sencillo.

Lo primeo de todo, aclaremos el punto de partida adecuado. Yo te aconsejo lo siguiente:

  1. Lo primero de todo, recuerda que lo más importante es la nueva relación que has decidido adoptar con la comida. Y esta es la clave detodo. No se trata de morirte de hambre ni de castigarte. Se trata de adoptar un nuevo estilo de alimentarte y de cuidarte.
  2. Toma consciencia de que lo haces porque Te Amas y, desde aquí, tomarás mejores decisiones de ahora en adelante. Recuérdatelo siempre que lo necesites.

 

Con estas bases claras, vamos con los trucos:

  1. Al principio te será más sencillo incluir nuevos alimentos antes que quitar de golpe otros que no son adecuados para tu caso concreto.
  2. Empieza poco a poco. En la mayoría de la ocasiones pasamos del todo a la nada y colapsamos. Adoptamos patrones demasiado restrictivos tras largas temporadas sin medida alguna. Empieza por cosas tan sencillas como organizar tu alimentación, ponerle coherencia y estructura.
  3. Hazte una lista de alimentos saludables que aun no comes y que irás introduciendo poco a poco en tu dieta. Hazla empezando de los que más te gustan o menos te disgusten, a los que menos.
  4. Cuando ya lleves una semana de orden en tu dieta, es hora de empezar a sustituir alimentos poco saludables por otros más saludables. Hazlo de forma paulatina usando la lista que anteriormente has elaborado.
  5. Si te cuesta eliminar completamente ciertos alimentos de tu dieta (salvo que tengas una intolerancia y no te quede más remedio), usa el siguiente truco: “Tengo que comer a la semana 4 trozos de X alimento (el que te cuesta dejar de comer, por ejemplo el chocolate con leche), ni uno más ni uno menos”. Y además, has de introducir “2 veces al día” un nuevo alimento saludable de tu lista. ¡Hazlo como un juego!
  6. Usa platos medianos y procura dejar algo en el plato. Tenemos la creencia de que “la comida no se tira”. Bueno, no te digo que la tires, puedes guardarla para otra vez. Pero esta creencia no te ayuda. Cámbiala ya.
  7. Deja de pensar ya en “alimentos prohibidos”. A partir de ahora, simplemente se trata de elecciones que libremente haces día a día. Tú eliges en cada momento que le das a tu cuerpo, desde la decisión de quererte y cuidarte.
  8. Come con Plena Consciencia. Saborea cada pedazo. Come con calma, con respiración pausada y controlada. Toma bocados pequeños.
  9. Por último, ten siempre presente cuál es tu objetivo final y sobre todo, Para Qué lo estás haciendo. Porque esta es tu fuente principal de motivación y compromiso contigo misma.

 

Espero que ahora te sea más liviano el camino hacia tu salud. ¡Animo y disfruta de él!

Si crees que le puede ayudar a alguien, ¡comparte!.

Y, como siempre espero tus comentarios.

¡Feliz y saludable día!