CLAVES PARA CONTRALAR EL “COMER EMOCIONAL”

Muchas personas hemos experimentado en alguna ocasión este fenómeno. images-1

¿Cuántas veces te sientes nerviosa, estresada, tristey asaltas la nevera?

Te suena ¿verdad?

Es como si llevarte algo a la boca redujese de forma casi inmediata esa sensación desagradable que sientes.

Pero ¿porqué? Porqué nos pasa esto.

Hay diferentes motivos, entre ellos:

  1. Lo asociamos de forma inmediata a nuestra infancia: Cuando un bebe llora y no sabemos bien qué le ocurre, algo que solemos hacer las mamas es preguntarnos ¿tendrá hambre? El hecho de darle el pecho es ¡milagroso! El bebé se calma casi de forma automática.
  2. Es un hábito socio-cultural. ¡Los seres humanos celebramos todo entorno a la comida! Es una forma de relaionarnos y conectar.
  3. La comida nos proporciona un placer de forma inmediata, por lo que nuestro cerebro se calma a corto plazo. Hacemos una asociación: “la comida me calma”.
  4. Es una forma simbólica de “llenarnos”. Cuando tenemos sentimientos como de vacío, de que algo falta en nuestras vidas, el hecho de comer es una forma incosnciete de “llenar” eso que sentimos que nos falta.

 

ansiedadComo ya habrás podido observar, la comida tan solo es un “vehículo”, un medio o instrumento, para cubrir necesidades más profundas que no hemos detectado a nivel consciente.

A través de ella, cubrimos entre otras las necesidades de:

  1. Sentir Seguridad. Todas las personas necesitamos sentirnos seguras para desarrollarnos adecuadamente. La comida es un sustento básico, si él moriríamos al cabo de meses. Tu cerebro pasa a modo supervivencia: “Estoy sobrevivieno”.
  2. Tener Variedad en tu vida. Esto es muy frecuente cuando te sientes aburrid@. Es una forma de traer una sensación diferente a través de “algo rico”.
  3. Sentir Conexión y Amor. ¿Cuántas veces atendemos a las personas de nuestro alrededor por que se encuentran mal? A través de este acto, si darte cuenta puedes estar buscando que alguien te preste atención porque aun no has aprendido a hacerlo de otro modo.

 

Bien, ahora pregúntate: mujer-ojos-cerrados

  • ¿Te gusta realmente este hábito? No la comida en sí, si no el hábito de calmar emociones y sentimientos que te resultan desagradables a través de la comida.
  • ¿Es este hábito bueno para tí a corto, medio y largo plazo?
  • ¿Lo es para las demás personas?
  • ¿Es sostenible en el tiempo?

Si las respuestas han sido NO en su mayoría o en al menos tres de ellas, es hora de que te replanteés esta forma de “engullir emociones”, sin resolverlo de verdad.

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Por último, te dejo 4 trucos fáciles para empezar a adueñarte de tus emociones sin recurrir a hábito dañinos (¡fumar también entraría aquí!) para tí y para otras personas:

  1. ¡Date cuenta del problema! Detecta cuándo estás en un “comer emocional” más que “físico”. El hambre física se siente como en la boca del estómago, te suenan las tripas, etc. Tu cuerpo te da señales “objetivas” de que tienes hambre.
  2. Aprende a escuchar a tu cuerpo y a tu corazón. Siempre tienen las respuestas. Ellos te cuentan qué hay realmente debajo de este hábito.
  3. Antes de recurrir al hábito de comer, que saldrá casi automático, espera unos 5-10 minutos. Aplázalo. Y da espacio a eso que sientes aunque te resulte incómodo. También puedes hacer otras cosas como hablar con alguien de qué te ocurre, o salir a dar un paseo …
  4. Sustituye este hábito poco a poco por otro que tenga estas características: que sea bueno para ti aunque al principio no te guste demasiado, que sea bueno para los demás y que sea sostenible en el tiempo.

 

Sé que instaurar nuevos hábitos no es sencillo, pero es posible. ¡Dale!

Recuerda:

Cualquier camino con buena compañía siempre es más ameno y exitoso.

Consulta si lo necesitas, puedo ayudarte.

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Y recuerda compartirlo para ayudar a muchas más personas.

¡Te deseo un feliz día!